lunes, 29 de marzo de 2010

home, not that, sweet home

La vuelta estuvo más que complicada, con vuelos retrasados, vuelos perdidos, vuelos cancelados y una escala inesperada en New York, tardamos más de 5 días en tocar suelo argentino.
Ya me había pasado en viajes anteriores sufrir la vuelta, el reencuentro con la ciudad, con mi antiguo trabajo y con gente que no deseaba ver, era bastante angustiante, pero creo que esta vez es será mucho más fácil, primero porque ya no tengo que trabajar en ese lugar horrible al que fui seis años y segundo  porque sé que no me quedaré en Buenos Aires mucho tiempo más. Tengo familia, amigos, lugares increíbles, pero ya no me gusta tanto como para vivir acá, la gente esta malhumorada, enojada, grita, toca bocina, se pelean, se cagan en el otro.
Quiero conocer otras cosas, otras personas, otras sensaciones. Ya estoy planeando mis proximas aventuras... mis próximos destinos.

lunes, 22 de marzo de 2010

Volviendo a casa

Llegó el día. Mucho antes de lo que esperabamos. Volvemos para Argentina, a Buenos Aires, al quilombo.
Preparamos los bolsos y nos fuimos al aeropuerto. Hacemos el check in y veo que nuestro vuelo no era a las 14 hs como creíamos, sino a las 21hs!!! Parece que hubo una confusión entre la agencia de viajes y American Airlines. Ganamos un día más de playa!!! En este momento estamos tirados al sol disfrutando de las últimas zambullidas!!
Cómo voy a extrañar vivir tan cerca de la playa.

domingo, 7 de marzo de 2010

Road to Hana

Dicen que lo importante de visitar Hana, es llegar hasta allá. Ayer fuimos  y descubrimos que efectivamente el camino no solo es peligroso sino que es increíble. Son unas 3 - 4 horas de viajes, está justo al otro lado de la isla, y la mayor parte del viaje es a través de montañas, caminos sinuosos, llenos de cascadas  con frondosa vegetación y precipicios al lado del camino. Éramos seis los viajeros, salvo 2, todos estuvieron descompuestos el viaje entero. Es tan así que de hecho hay remeras con estampas de "yo sobreviví el camino a Hana"
Durante el viaje hicimos una parada en twin falls, unas cascadas preciosas, hay muchas más para ver, pero había que llegar antes del atardecer a la playa de Hana, teníamos que preparar el campamento, sí nos fuimos en carpa! 
Hacía mucho que no iba de camping, no soy muy amiga de la idea, de pequeña lo hice varias veces, siempre era una aventura porque mi padre no era de esos tipos que van preparados, siempre se olvidaba algo importantísimo para el viaje, o llegábamos y la carpa estaba rota, pero sí recuerdo que siempre la pasábamos genial, en este caso fue más o menos igual a esos viajes!
Al llegar a la playa nos encontramos con un paisaje precioso y con el viento que no ayudaba para nada. Empezamos con el armado, complicadísimo, la luz del día ya se estaba yendo, agarramos unas linternas  e hicimos lo que pudimos, nuestra carpa estaba rota, nos la prestó un vecino pero no avisó, le pregunto a Ariel: trajiste bolsas de dormir?, me mira con cara de desconcierto y dice NO! Porque? Las necesitamos? Ah bueno, que noche teté que vamos a pasar!!! 
Para la cena habían traído unas salchichas, que no como y unas hamburguesas que, como nadie llevo parrilla, cocinamos en las piedras de la fogata. Para señorita exigencia todo iba de mal en peor. Pero cerca de las 10 de la noche el viento paró, empezamos a armar los malvaviscos con chocolate cual peli yankie de camping de verano, nos tomamos unos vinos y la noche estuvo fantástica .... hasta que nos fuimos a dormir, claro.  Hacía mucho pero mucho frío y con Ari nos pusimos toda la ropa que habíamos llevado y tratamos de dormir,  fue de las peores noches de mi vida.
Nos "despertamos" a las 6, teníamos que salir temprano porque yo trabajaba a las 11. Cuando salimos de la carpa no podíamos creer el lugar, era increíble. Para volver agarramos otro camino y terminamos de recorrer la isla. Valió la pena cargarnos de frío toda la noche porque el viaje estuvo buenísimo.